Un próximo homenaje en el Instituto Cajal se perfila como el nexo vivo entre la herencia del Nobel y el porvenir de la neurociencia española; un ritual de transferencia intelectual y espiritual con el nuevo Centro de Neurociencias Cajal como horizonte.

Introducción: El Nudo del Legado

El próximo 24 de noviembre de 2025, en el salón de actos del Instituto Cajal-CSIC en la Avenida del Doctor Arce de Madrid, palpitará una atmósfera cargada de algo más que el formalismo de un homenaje. Se percibirá una sensación de transición solemne, el fin de una era y el bautismo de la siguiente. La institución, custodio centenario del legado de la neurociencia mundial, se encuentra en plena y trascendental metamorfosis: la mudanza física e intelectual a las nuevas y vastas instalaciones del Centro de Neurociencias Cajal (CNC) en Alcalá de Henares, un proyecto de 70 millones de euros ya inaugurado y en funcionamiento.

El evento que congregará a la élite de la neurociencia española se titula “Simposium entre Neuronas y Legado: Juan A. de Carlos y la Huella de Cajal”. Este título no es una mera floritura poética. Es una descripción literal de la “doble hélice” que conforma el ADN de la investigación española, y el hombre homenajeado, el Dr. Juan A. de Carlos, ha sido, durante décadas, la encarnación viva de esa dualidad. En su figura convergen dos carreras paralelas de extraordinario nivel: por un lado, las “Neuronas”, como Investigador Científico del CSIC y jefe del grupo de Desarrollo del Telencéfalo; por otro, el “Legado”, como jefe del Servicio Legado Cajal.

La anfitriona del acto, la Dra. Liset Menéndez de la Prida, Directora del Instituto Cajal-CNC-CSIC, personifica igualmente esta simbiosis. Como investigadora de vanguardia, su trabajo aplica la inteligencia artificial para desentrañar los circuitos de la memoria, mientras que como directora preside el mayor y más importante repositorio histórico de la neurociencia.

Este simposio, por lo tanto, trasciende el homenaje personal. Se revela como un acto fundacional deliberado, un ritual de transferencia. En el preciso momento en que el “Año Cajal” (un trienio de 2022 a 2025) llegó a su fin y el instituto comienza a habitar su nuevo y ultramoderno “cuerpo”, este evento servirá para declarar inequívocamente que el “alma” —el Legado de Cajal y su Escuela— se muda con él. Este análisis se adentra en la arquitectura de dicho ritual, diseccionando cada ponencia y cada gesto como un componente crucial de una transferencia histórica que definirá el próximo siglo de la ciencia española.

Parte I. Las “Neuronas”: La Escuela del Maestro Juan de Carlos

La primera sesión del simposio, “La Actividad Científica de Juan A. de Carlos”, se centrará en el pilar fundamental de su carrera: la investigación pura. Un doctorado por la Universidad Autónoma de Madrid, seguido de estancias en templos del conocimiento como la Universidad de Washington y el Salk Institute en California, forjaron un neurobiólogo centrado en uno de los misterios centrales de la biología: el desarrollo del telencéfalo y la corteza cerebral. Sin embargo, la sesión demostrará que la “Huella de Cajal” no se mide solo en publicaciones, sino en el linaje vivo del mentorazgo.

“De aprendiz a maestro”: La Perspectiva de la Histología Moderna

La Dra. Laura López-Mascaraque, Profesora de Investigación del CSIC en el Instituto Cajal, abrirá la sesión con una ponencia titulada “Juan De Carlos, neurohistólogo: de aprendiz a maestro del cerebro en desarrollo”. La elección de López-Mascaraque para esta tarea es profundamente simbólica. Ella misma representa la vanguardia de las técnicas de linaje celular; su biografía es paralela a la de De Carlos, con formación postdoctoral en las mismas instituciones de élite en EE. UU. (la Universidad de Washington y el Salk Institute ), y es reconocida por desarrollar “StarTrack”, una innovadora técnica para rastrear in vivo el destino de progenitores celulares individuales.

La palabra clave de su título es “neurohistólogo”. En una era de optogenética, conectómica computacional e inteligencia artificial, la histología —la disciplina fundacional de Cajal — podría ser vista como una reliquia del siglo XIX. Sin embargo, la participación de López-Mascaraque desmantela esa noción. Su propia técnica “StarTrack” es, en su esencia más pura, la evolución directa de la obsesión de Cajal: el mapeo del destino y la migración celular, pero llevado de la tinción estática a la observación dinámica in vivo.

Su ponencia, por tanto, servirá para validar la neurohistología como una ciencia viva y fundamental. Al describir a De Carlos como un “maestro” neurohistólogo, López-Mascaraque establece un linaje intelectual directo e ininterrumpido: desde la tinción de plata de Cajal, pasando por los estudios del desarrollo cerebral de De Carlos, hasta sus propias técnicas de rastreo dinámico. Su participación subraya que De Carlos no es un mero custodio de una técnica muerta, sino un eslabón crucial en una cadena de conocimiento que sigue expandiendo sus fronteras.

“Juan De Carlos como mentor”: El Legado Científico Directo

Si la charla de López-Mascaraque establecerá el contexto intelectual, la de Fernando García-Moreno proporcionará la evidencia humana. Su ponencia, “Juan A. de Carlos como mentor”, vendrá a cerrar el círculo de la influencia científica. García-Moreno es hoy Profesor de Investigación Ikerbasque y jefe del Laboratorio de Desarrollo y Evolución Cerebral en el prestigioso Achúcarro Basque Center for Neuroscience.

La conexión entre ambos es la más fundamental en la academia: la de director de tesis y doctorando. García-Moreno obtuvo su doctorado en el Instituto Cajal bajo la supervisión directa del “Prof. Juan de Carlos”. Su tesis doctoral de 2008 versó sobre la “Migración tangencial de neuroblastos en el desarrollo temprano del telencéfalo”, un tema que se alinea perfectamente con el foco del laboratorio de De Carlos.

Este testimonio sobre el “mentorazgo” es la demostración palpable de la “Escuela de Cajal” en acción. De Carlos, como mentor, proporcionó a García-Moreno la pregunta fundamental: “¿Cómo se desarrolla la corteza?”. García-Moreno, como científico maduro, llevó esa pregunta al siguiente nivel lógico: “¿Cómo evolucionó este mecanismo de desarrollo?”. Hoy, el laboratorio de García-Moreno publica estudios de alto impacto en revistas como Science sobre las trayectorias evolutivas convergentes en cerebros de aves y mamíferos. Este trabajo es una expansión directa de los cimientos que se pusieron en el laboratorio de Juan de Carlos.

El testimonio de García-Moreno ilustra que un gran mentor no crea clones, sino sucesores que expanden el campo. Juan de Carlos será presentado, a través de sus discípulos, como el arquetipo del mentor cajaliano, y el éxito de su “escuela” es la prueba viviente de su maestría.

Para clarificar el complejo entramado de relaciones científicas, familiares y de mecenazgo presentes en el evento, la siguiente tabla mapea a los protagonistas clave del simposio.

Tabla 1: Los Protagonistas del Simposio: Un Ecosistema de Ciencia y Legado

Ponente****Rol en el Simposio Afiliación PrincipalConexión con el “Legado” (Histórico)****Conexión con las “Neuronas” (Ciencia Actual)****Liset Menéndez de la PridaBienvenida y Clausura Instituto Cajal-CNC-CSIC Directora de la institución custodia del Legado Cajal PI, Laboratorio de Circuitos Neuronales; Experta en IA y memoria Fernando de Castro SoubrietPresentación del Acto; Ponente (Sesión II) Instituto Cajal-CSIC Nieto del discípulo de Cajal, F. de Castro Rodríguez; Miembro del comité UNESCO PI, Grupo de Neurobiología del Desarrollo-GNDe Juan A. de CarlosHomenajeado; Ponente (Sesión II) Instituto Cajal-CSIC Jefe del Servicio Legado Cajal; Autor de libros sobre Cajal; Presidente del Comité UNESCOPI, Grupo Desarrollo del Telencéfalo: Corteza Cerebral Laura López-MascaraquePonente (Sesión I) Instituto Cajal-CSIC Colega en la institución del Legado; Neurohistóloga moderna; Miembro del comité UNESCO PI, Grupo Sistema Olfativo y Desarrollo; Creadora de “StarTrack”; Ex-Vicedirectora Inst. Cajal Fernando García-MorenoPonente (Sesión I) Achúcarro Basque Center Neuroscience Discípulo directo (Doctorando) de Juan de Carlos PI, Laboratorio de Desarrollo y Evolución Cerebral Santiago Ramón y Cajal AgüerasPonente (Sesión II) Hospital Vall d’Hebrón Nieto de Pedro Ramón y Cajal (hermano del Nobel) Jefe de Grupo, Patología Molecular Translacional (Cáncer) ; Postdoc en Yale; +200 pubs. Pedro Ramón y Cajal AgüerasPresentador de la Donación Ramón y Cajal AbogadosNieto de Pedro Ramón y Cajal (hermano del Nobel); Mecenas del LegadoSocio fundador de bufete de abogados; Experto legal y corporativo

Parte II. El “Legado”: La Custodia Más Allá del Laboratorio

La segunda sesión del simposio, “Juan de Carlos más allá del laboratorio”, marcará una transición decisiva. Se alejará de la ciencia de la bata blanca para adentrarse en la gestión activa de la historia, un campo que se ha revelado tan complejo y estratégico como la propia investigación. Esta sección explorará el “Legado” no como un archivo polvoriento, sino como un patrimonio vivo que ha requerido batallas culturales, burocráticas y políticas.

El objeto de esta custodia es el “Legado Cajal”, un vasto tesoro de más de 28.000 bienes. Incluye manuscritos científicos, correspondencia, dibujos artísticos y científicos, fotografías, instrumentos, preparaciones histológicas y galardones, incluyendo el Premio Nobel. Como lo describe un análisis, no es el archivo de un genio individual, sino de un “ecosistema científico completo”.

La Conquista de la UNESCO: Una Misión Personal

La ponencia de Fernando de Castro (Soubriet), investigador del Instituto Cajal, se titula con una pregunta retórica que él mismo está en la mejor posición de responder: “¿Cómo se consiguió que los archivos de Cajal y sus principales discípulos llegasen a ser Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO?”. De Castro no es solo un neurobiólogo del desarrollo; es, crucialmente, el nieto de Fernando de Castro Rodríguez, el “uno de los más jóvenes discípulos directos de Cajal”.

Esta conexión familiar es la clave para entender la verdadera naturaleza de la campaña de la UNESCO. El reconocimiento de 2017 no fue solo para Santiago Ramón y Cajal. Fue, significativamente, para los “Archivos de Cajal y de la Escuela Neurohistológica Española”. Los diplomas oficiales entregados por la UNESCO acreditan explícitamente los archivos de Santiago Ramón y Cajal, **su hermano **Pedro Ramón y Cajal, Pío del Río-HortegaFernando de Castro.

El ponente, Fernando de Castro Soubriet, figuraba como “único heredero” y miembro del comité que impulsó la inscripción. Para él, esta no era una misión puramente académica o institucional; era profundamente personal. El legado de su abuelo, un gigante de la ciencia por derecho propio, corría el riesgo histórico de ser perpetuamente eclipsado por la figura titánica de Cajal. La campaña de la UNESCO fue una estrategia brillante y necesaria para asegurar que la historia registrara la contribución de la “Escuela” y no solo la del “Genio”. La charla de De Castro, por tanto, no será un mero recuento burocrático, sino la crónica de una promesa familiar cumplida: la de un nieto asegurando que el legado de su abuelo fuera consagrado, junto al del maestro, en el panteón de la memoria mundial.

UNESCO Spain Santiago Ramon y CajalDescarga

El Contexto del Nobel: El Poder de la “Marca Cajal”

La siguiente ponencia correrá a cargo de Santiago Ramón y Cajal Agüeras, del Hospital Vall d’Hebrón, con el título “Cajal y sus ideas visionarias: una historia de Premios Nobel”. Su presencia en el simposio es altamente simbólica. Él y su hermano Pedro —quien presentará la donación más tarde— son nietos de Pedro Ramón y Cajal, el hermano menor del Nobel. Como coautor de trabajos sobre la familia Cajal, representa la herencia de la Escuela de Cajal.

Sin embargo, es crucial notar que el Dr. Ramón y Cajal Agüeras no es un neurocientífico. Es un destacado patólogo, Jefe de Grupo de Patología Molecular Translacional en el Vall d’Hebrón, cuya investigación se centra en las vías de señalización celular en el cáncer. Su eminencia científica, forjada con estancias postdoctorales en la Universidad de Yale y como médico visitante en el Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, y respaldada por más de 200 publicaciones internacionales, refuerza este punto. Su participación ilustra la “Marca Cajal” como un estándar de excelencia que trasciende una única disciplina.

Su charla, por lo tanto, no será solo un ejercicio de historia familiar. Al reflexionar sobre las “ideas visionarias” que llevaron al Nobel de 1906, conectará ese estándar histórico con la ciencia española moderna de alto impacto, aunque sea en un campo diferente como la oncología. Él encarna la actitud científica de Cajal, sugiriendo que el verdadero legado no son solo los archivos, sino un compromiso con la excelencia que España debe emular para ganar futuros Nobeles en todas las disciplinas científicas.

La Paradoja del Legado: El Museo Fantasma

Bajo la superficie de la celebración del simposio subyace una profunda tensión, una sombra en la celebración del Legado: la ausencia de un hogar físico permanente y público. A pesar del éxito de la campaña de la UNESCO y de que el Legado ha sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en abril de 2024, el prometido Museo Cajal sigue sin materializarse.

El propio Juan de Carlos ha sido explícito al respecto: “Lamentablemente, al igual que ocurrió con anteriores promesas y buenas intenciones… el museo prometido sigue sin ver la luz”. El trienio “Año Cajal” (2022-2025) fue impulsado con la promesa de que “culminaría” con la inauguración de un museo dedicado al cerebro. El trienio ha terminado el 31 de mayo, el simposio se celebrará, pero el museo sigue siendo una promesa. El Legado, tras la declaración de BIC, ha sido trasladado para su conservación al Museo Nacional de Ciencias Naturales, pero esta es una solución de custodia, no el gran museo público prometido.

En este contexto, el simposio adquiere una nueva dimensión. La comunidad científica se siente frustrada; tienen el reconocimiento mundial (UNESCO) y la protección legal (BIC), pero no el hogar que el mejor científico de su historia merece. El nuevo y flamante CNC es un centro de investigación activa, no un espacio de exhibición pública. Por lo tanto, este simposio, al reunir a figuras de tan alto perfil —científicos, herederos del legado y mecenas— para celebrar públicamente el valor incalculable del Legado, se convierte también en un elegante y poderoso acto de presión política. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, cuyo logo adorna el cartel del evento, es el destinatario implícito de un mensaje claro: la comunidad científica ha cumplido su parte, la ciencia prospera y el legado está protegido; es hora de que la administración cumpla la suya.

Parte III. La Síntesis: El Hombre que Une las Dos Culturas

El clímax intelectual y emocional del simposio será la propia intervención del homenajeado. La ponencia de Juan A. de Carlos se titula con una pregunta modesta y retórica: “¿Qué he hecho yo (en Neurociencia) para merecer esto?”. La respuesta a esa pregunta se encuentra precisamente en la totalidad de su carrera, una que rechaza la falsa dicotomía entre ciencia y humanidades.

Si el simposio se articula en torno a las “Neuronas” y el “Legado”, es porque Juan A. de Carlos ha dedicado su vida profesional a ambas con igual maestría. Ha sido la rara encarnación en una sola persona de las “Dos Culturas” de C.P. Snow.

La Primera Cultura (Las “Neuronas”): Es el científico puro. Doctor por la UAM, con estancias postdoctorales de élite en el Salk Institute, ha dirigido como Investigador Científico del CSIC un departamento y un grupo de investigación centrado en el desarrollo de la corteza cerebral. Es un colega, un maestro y un mentor, como atestiguarán López-Mascaraque y García-Moreno.

La Segunda Cultura (El “Legado”): Es el humanista. Como Jefe del Servicio Legado Cajal durante más de una década, ha sido el custodio principal de la memoria de la neurociencia. Pero no ha sido un custodio pasivo; ha sido un historiador activo, publicando libros como “Los Ramón y Cajal: una familia aragonesa” y “Cajal: un grito por la ciencia”. Su implicación fue decisiva, presidiendo el Cajal Legacy Group que impulsó el reconocimiento de la UNESCO, un hito que se celebró con la entrega oficial de los diplomas en el paraninfo de la Universidad de Salamanca. Su profundo compromiso con esta doble vertiente, científica y de legado —plasmado en múltiples conferencias y exposiciones en Salamanca y todo el mundo — ha sido reconocido con el II Premio D. Santiago Ramón y Cajal: Trayectoria, otorgado en el “II Homenaje Salamanca: por Cajal y la Ciencia”. El jurado destacó precisamente esta dualidad: sus “investigaciones pioneras sobre el desarrollo temprano de la corteza cerebral” junto a su “papel clave en la preservación y divulgación del legado”. Y ha sido el intérprete filosófico del método de su predecesor, como cuando afirmó: “Cajal veía vida en el tejido que estaba fijado”.

Ceremonia de entrega de diplomas de reconocimiento por la inscripción del Legado Cajal en la Memoria del Mundo de la UNESCO, con cuatro personas posando en una mesa frente a una decoración de fondo que incluye banderas de España y de la Unión Europea.
Diploma Archivo Unesco de Santiago Ramón y Cajal
Ceremonia de entrega de diplomas en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, con representantes de la UNESCO y autoridades presentes, celebrando la inscripción del Legado Cajal en la Memoria del Mundo.
Persona dando un discurso en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, con un cartel que celebra los 800 años de la institución, en el contexto de un evento académico.
Ceremonia de entrega de diploma en reconocimiento del
Ceremonia de entrega de diploma de inscripción del
Ceremonia de entrega del certificado de inscripción del
Ceremonia en un salón con decoraciones alusivas a la Universidad de Salamanca, donde varias personas están de pie frente a un podio, celebrando un evento relacionado con la Escuela Española de Neurohistología.
Un grupo de personas posando en un escenario, varias de ellas sosteniendo certificados, en un evento formal relacionado con Santiago Ramón y Cajal y la Escuela Española de Neurohistología.
Ceremonia de entrega de diplomas en reconocimiento al archivo de Santiago Ramón y Cajal y la Escuela Española de Neurohistología, con cuatro asistentes sosteniendo los diplomas frente a una decoración de fondo.

En la ciencia moderna, que exige una hiperespecialización cada vez más profunda, el trabajo de “humanidades” —gestionar un archivo, escribir historia, hacer lobby por un museo— a menudo se considera una distracción de la ciencia “real”. La carrera de Juan de Carlos es la refutación de esa idea.

Entonces, ¿qué ha hecho para “merecer esto”? La respuesta es que ha dedicado su carrera a la síntesis. Ha demostrado que no se puede hacer neurociencia de futuro en España (Neuronas) sin comprender, interpretar y proteger activamente su pasado (Legado). Es el “hombre-puente” que une ambos mundos, y el simposio no es solo un reconocimiento a su ciencia o a su custodia, sino a la rara y vital síntesis de ambas vocaciones.

Parte IV. El Gesto: La Donación de los Facsímiles

Tras la pausa, el simposio culminará con el “Acto de Donación de los Facsímiles de los Cuadros Docentes de Santiago Ramón y Cajal al Instituto Cajal”. Este acto, lejos de ser un mero epílogo, será un gesto de mecenazgo inteligente y un cierre simbólico que encapsula la tesis central del evento.

El Donante: El Otro Ramón y Cajal

El acto será presentado por D. Pedro Ramón y Cajal Agüeras. Es el otro descendiente de la familia en el escenario (hermano de Santiago, el ponente anterior), y su perfil es fundamental para entender el gesto. Pedro Ramón y Cajal Agüeras no es un científico, sino un titán del mundo legal y corporativo. Es socio fundador del prestigioso bufete “Ramón & Cajal Abogados” y ha formado parte de los consejos de administración de gigantes como Indra e Hispasat. Su eminencia en el mundo legal y su vinculación con su tierra natal fueron reconocidas con el nombramiento de “Hijo Predilecto” de la ciudad de Zaragoza en 2017.

El donante es el propio bufete, cuyo logo figura en el cartel del simposio. Este acto de mecenazgo es un ejemplo perfecto de sinergia estratégica. El bufete “Ramón & Cajal Abogados” no solo lleva el nombre del científico, sino que cuenta con un departamento especializado en “Arte y Patrimonio Cultural”. D. Pedro Ramón y Cajal Agüeras, además, tiene un historial de mecenazgo, habiendo donado previamente un cuadro de “Ramón y Cajal en Cuba” al Ejército, además de realizar otras importantes donaciones en Jaca y Zaragoza.

La donación al Instituto Cajal cierra un círculo perfecto. El capital (social y financiero) generado por el nombre “Ramón y Cajal” en el mundo legal se reinvierte para proteger el capital (científico y cultural) generado por el “Ramón y Cajal” original. Es un acto que refuerza la marca del bufete, cumple con un deber familiar de honrar el nombre y apoya a la institución científica hermana.

El Objeto Donado: Los “Cuadros Docentes” y la Paradoja del Original

El objeto de la donación es tan importante como el donante: “facsímiles de los cuadros docentes”. Para entender la brillantez de este gesto, hay que entender qué son estos cuadros.

Santiago Ramón y Cajal, el “artista frustrado”, consideraba el dibujo una herramienta de pensamiento. Sus dibujos histológicos son hoy reconocidos como “joyas de incalculable valor artístico y científico”. Los “cuadros docentes” eran versiones a gran escala de estos dibujos que Cajal utilizaba explícitamente como “material didáctico” para sus alumnos. Su propósito era ser vistos, estudiados y utilizados para enseñar la estructura de la retina, el cerebelo o la sustancia gris cortical.

Los cuadros docentes originales, delineados por Santiago Ramón y Cajal y pintados por Padró, cuyos facsímiles se donan, forman parte del proyecto docente del centro poligráfico de la Facultad de Medicina de la antigua Universidad Central. Este centro tenía como objetivo elaborar representaciones gráficas para apoyar la enseñanza en las cátedras, facilitando la comprensión de materias como Anatomía e Histología, y distribuir copias entre las facultades de medicina de España.

Los originales forman parte del valioso patrimonio de la Universidad Complutense de Madrid, heredera de la Universidad Central, y han sido gestionados por esta institución para hacer posible la creación de los facsímiles financiados por don Pedro Ramón y Cajal. Esta donación constituye un acto de mecenazgo que permite preservar el valioso legado original mientras se facilita su uso en la docencia a través de las reproducciones de alta calidad.

Aquí radica la paradoja. Una vez que el Legado Cajal, incluyendo estos dibujos originales, es declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, paradójicamente, “muere” para su uso diario. Se vuelve demasiado valioso para cumplir la función para la que fue creado. Los originales deben ser conservados en condiciones de archivo, inaccesibles, esperando en el limbo del “museo fantasma”.

Donar facsímiles es la solución genial a esta paradoja. Es el gesto de mecenazgo más inteligente posible. “Libera” la imagen de la tiranía del original. Estas copias de alta calidad podrán ahora colgar en los pasillos, laboratorios y aulas del nuevo Centro de Neurociencias Cajal (CNC), cumpliendo exactamente la función didáctica que Cajal pretendía hace un siglo, mientras los originales permanecen seguros. El gesto de Ramón y Cajal Abogados no solo honra el objeto de Cajal, sino, más importante aún, su propósito.

Conclusión: El Futuro Anclado en la Historia

El acto será clausurado por la Directora, Liset Menéndez de la Prida, devolviendo el foco de la jornada al presente institucional. Ella es la líder encargada de pilotar la transición más importante del Instituto Cajal en casi un siglo. Con un “programa de investigación ambicioso de alcance internacional” por delante y un nuevo edificio de 70 millones de euros financiado por fondos de recuperación, su desafío es formidable.

Una institución que recibe una inversión tan masiva para “innovar” podría verse tentada a cortar lazos con su pasado, a ver su historia como un lastre nostálgico. El desafío de liderazgo de Menéndez de la Prida es cómo dirigir un centro de vanguardia en inteligencia artificial y neurotecnología que, al mismo tiempo, se llama “Instituto Cajal” y es el custodio de su legado.

Al presidir y enmarcar este simposio, Liset hará su declaración de intenciones. El nuevo y flamante Centro de Neurociencias Cajal (CNC) no será un “Centro de Neurociencias” genérico y sin rostro. Seguirá siendo el Instituto Cajal. Este evento, al honrar al “hombre-puente” (Juan A. de Carlos) que une indisolublemente las “Neuronas” y el “Legado”, es el manifiesto de su directora. Liset Menéndez de la Prida está anclando su ambicioso futuro en el legado científico más potente y reconocido del planeta. El simposio del 24 de noviembre no será una mirada nostálgica al pasado; será el acto de bautismo del futuro.

Simposium Juan de Carlos 2025 CARTELDescarga