La Universidad de Cantabria rinde homenaje a una de las facetas más visionarias y menos conocidas de nuestro Nobel: su pionero estudio de la arquitectura celular. Este reconocimiento, impulsado por el equipo del profesor Miguel Lafarga, pone en valor unas observaciones que trascienden el tiempo y que ya hemos explorado en profundidad en esta web, tanto desde su sorprendente función defensiva en “El cuerpo de Cajal” como en el análisis detallado de sus estructuras en “Cajal y la organización del núcleo neuronal”. Más de un siglo después, la ciencia moderna confirma que la mirada de Cajal sobre el núcleo celular sigue siendo la brújula para entender procesos biológicos fundamentales.

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Noticia de la Universidad de Cantabria

El profesor emérito en el Departamento de Anatomía y Biología Celular de la Universidad de Cantabria, Miguel Lafarga, ha liderado el equipo de investigadores que ha rendido homenaje a la figura del Premio Nobel en Medicina o Fisiología en 1096 Santiago Ramón y Cajal por medio de la puesta en valor de las importantes aportaciones del científico aragonés al conocimiento del núcleo celular, que ha sido recogido en la publicación de Cajal’s organization of neuronal nucleus revisited.

En este artículo, este grupo de investigadores subraya que “Cajal es fundamentalmente conocido por la monumentalidad de sus descubrimientos de la estructura y conexiones neuronales de los centros nerviosos y por la formulación de la ‘Doctrina Neuronal’, que le hicieron merecedor del Nobel”. Unos descubrimientos que hicieron que el científico fuese conocido como el “padre” de las neurociencias.

Sin embargo, añaden que existe una faceta de la obra científica de Cajal, “eclipsada por sus descubrimientos sobre la arquitectura de los centros nerviosos, que también representa una genialidad de enorme trascendencia: su estudio pionero sobre la estructura del núcleo celular”.

En este sentido, explican que, a principios del siglo XX, el conocimiento de la célula estaba en una fase embrionaria, descubriendo Cajal, en 1903, un método de tinción con nitrato de plata reducido que revolucionó el conocimiento de las estructuras celulares.

Además, en 1910, publicó un trabajo seminal: “El núcleo de las células piramidales del cerebro humano y de algunos mamíferos”. En este artículo, Cajal aplicó su extraordinaria capacidad de observación para “describir, con una precisión e intuición genial, una serie de estructuras nucleares que hoy, 115 años después, son reconocidas como fundamentales para la expresión de los genes y para el mantenimiento de la homeostasis celular”. 

Utilizando técnicas modernas de microscopía, los autores de Cajal’s organization of neuronal nucleus revisited han identificado los equivalentes actuales de las estructuras descritas originalmente por Cajal. Entre ellas se encuentran las “unidades de transcripción y procesamiento de ARN ribosomal en el nucleolo”, las “áreas de factores de splicing de ARN mensajeros”, las “factorías de transcripción” y el “cuerpo nuclear de Cajal”. 

De hecho, subrayan que estas estructuras “representan compartimentos nucleares implicados en la transcripción del ADN ribosómico y de los genes codificadores de proteínas, el procesamiento de ARNs y la organización espacial del genoma. La mayoría de los componentes nucleares descritos por Cajal se reconocen ahora como «condensados nucleares» dinámicos ensamblados mediante mecanismos de separación de fases líquido-líquido, que dependen de complejas interacciones moleculares entre diversas categorías de ARN y proteínas de unión al ARN”. 

Las aportaciones del Grupo del Profesor Lafarga desde la década de 1980 han sido fundamentales para que, a partir de 1999, el nombre de Cajal se asociase a una estructura celular, el “cuerpo nuclear de Cajal” o “Cajal body” en la literatura internacional. Además, en la actualidad, las “áreas de factores de splicing”/“nuclear speckles” son también reconocidas como un descubrimiento de Cajal. 

De este modo, más de un siglo después, la precisión y fiabilidad de las observaciones del Premio Nobel “siguen siendo sorprendentes e inspiradoras”. Además de que “ahora se reconocen como esenciales en la organización funcional de la célula”. 

Por ello, en reconocimiento a sus contribuciones, el nombre de Cajal estará asociado para siempre a uno de sus descubrimientos más emblemáticos, el “cuerpo nuclear de Cajal/Cajal body”. 

Pie de foto: Miguel Lafarga y María T. Berciano, sentados, junto a J. Oriol Narcís y Olga Tapia, cuatro de los integrantes del equipo investigador que ha realizado la publicación internacional sobre Cajal. Imagen tomada en el microscopio confocal del Departamento de Anatomía y Biología Celular.