En la primavera de 2026, la Universidad de Zaragoza ha alcanzado una cifra que trasciende el registro administrativo para convertirse en un hecho de profunda relevancia cultural: más de 40.000 personas han visitado ya el Espacio Cajal, ubicado en la emblemática Sala Joaquín Costa del Edificio Paraninfo. Este volumen de asistencia, logrado tras casi dos años y medio desde su apertura el 25 de octubre de 2023, confirma que la figura de Santiago Ramón y Cajal no es solo un referente del pasado, sino un eje vertebrador de la identidad científica y el orgullo civil contemporáneo.
El éxito de esta exposición permanente radica en su capacidad para situar al “Padre de la Neurociencia” en su contexto más humano y telúrico: Zaragoza, la ciudad que él mismo definió como su “venerada alma mater”. Aquí, el visitante no solo contempla objetos, sino que se sumerge en el proceso intelectual que permitió a un joven estudiante de provincias revolucionar la comprensión universal del pensamiento humano.






Zaragoza: raíz de una vocación universal
La vinculación de Cajal con Zaragoza es el hilo conductor que otorga autenticidad a este espacio. Fue en estas calles donde se casó con Silveria Fañanás en 1879, en la iglesia de San Pablo, y donde forjó su carácter frente a las adversidades de salud y la escasez de medios. El Paraninfo, proyectado por Ricardo Magdalena e inaugurado en 1893, sirve como el contenedor perfecto para este legado. Esta construcción, Bien de Interés Cultural, fue la sede de las Facultades de Medicina y Ciencias, los mismos muros donde el genio aragonés inició su magisterio y donde hoy su memoria se custodia con rigor institucional.
Cronología del Espacio Cajal en el Paraninfo****Hito histórico1893Inauguración del edificio como centro de Medicina y Ciencias 1973Traslado de la Facultad; el edificio queda como emblema histórico 2008Gran rehabilitación del Paraninfo (Presupuesto > 18M€)2023Inauguración del Espacio Cajal permanente (25 de octubre)2026Superación de los 40.000 visitantes: validación social del legado
Silveria Fañanás García: la columna invisible de la neurociencia
Uno de los aciertos más celebrados del Espacio Cajal es la reivindicación de Silveria Fañanás, cuya figura emerge de la sombra histórica para situarse como un pilar fundamental en la obra del Nobel. Como destaca el portal oficial: “Silveria está en todas partes, está en cada una de las obras de Cajal”.
Su papel no fue meramente el de acompañante; fue una gestora económica de una eficacia heroica y una colaboradora técnica en el laboratorio. Ante la negativa del Ministerio y la Universidad de financiar el viaje de Cajal al Congreso de Berlín en 1889, fue Silveria quien, con sus ahorros personales, costeó el desplazamiento que permitiría la aceptación internacional de la doctrina de la neurona. Además, su labor junto a Cajal en la fabricación de placas fotográficas al gelatino-bromuro y su apoyo en las noches de vigilia frente al microscopio demuestran que el avance de la ciencia española fue, en gran medida, un proyecto compartido de voluntad y sacrificio.
El legado de Silveria Fañanás****Impacto en la trayectoria de CajalFinanciación de Berlín 1889Reconocimiento mundial de la individualidad neuronalGestión del ahorro domésticoAdquisición del instrumental técnico esencial (Zeiss, Verick)Técnica de laboratorioColaboración en el revelado y fijación de microfotografíasTestamento benéfico (1927)Dotación de 25.000 pesetas para huérfanos con talento
La estética de la verdad: el dibujo como herramienta científica
En la Sala Joaquín Costa, el visitante se encuentra con la faceta polifacética del sabio: el dibujante, el fotógrafo y el literato. Cajal poseía una habilidad magistral para plasmar en papel lo que veía a través de la lente, transformando la observación histológica en una obra de arte digna de ser contemplada. Sus dibujos no eran meras copias, sino interpretaciones analíticas que aislaban la estructura fundamental del sistema nervioso, eliminando lo accesorio para revelar la esencia.
Piezas originales como los microscopios Verick y Zeiss, junto a preparaciones histológicas realizadas por su propia mano, permiten comprender la precariedad de medios con la que se alcanzó la excelencia. Fue con este instrumental, utilizando el método de tinción de plata (AgNO3) y cromato de potasio (K2Cr2O7), como Cajal formuló la ley de la polarización dinámica, demostrando que el impulso nervioso fluye de forma unidireccional a través de la neurona.
Un legado vivo: de la neurona a los neuroderechos
El Espacio Cajal no es un punto final, sino un diálogo constante con el futuro. El portal oficial subraya que el pensamiento de Cajal es hoy más necesario que nunca ante el avance de la inteligencia artificial y la exploración del conectoma.
Bajo esta premisa, el legado del Sabio fundamenta la defensa de los neuroderechos, protegiendo la privacidad mental y la soberanía del pensamiento frente a la manipulación tecnológica. Su máxima: “Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”, resuena hoy no solo como un consejo pedagógico, sino como una declaración ética sobre la capacidad humana de autotransformación y mejora.
Desafíos actuales del legado cajaliano****Relación con la obra del sabioEl conectoma humanoLa culminación del mapa neuronal iniciado en 1888 Inteligencia artificialArquitectura digital inspirada en la red neuronal de Cajal NeuroderechosDefensa de la integridad mental, el “santuario” del individuoMisiones espacialesEstudios sobre la plasticidad neuronal en gravedad cero Museo nacional CajalReivindicación de un espacio de referencia internacional
Hacia la excelencia: el significado del hito en el Paraninfo
La superación de los 40.000 visitantes es el argumento definitivo para la creación del Museo nacional Santiago Ramón y Cajal y las neurociencias. La respuesta del público en Zaragoza demuestra que existe una demanda social por una divulgación científica de calidad, que combine el rigor histórico con la emoción del descubrimiento.
El Espacio Cajal de la Universidad de Zaragoza, con su horario de acceso libre y sus visitas guiadas, se ha consolidado como un centro de referencia donde la ciencia se humaniza. Es, en definitiva, un homenaje a la voluntad inquebrantable de un hombre que, desde un modesto laboratorio en provincias, logró que el nombre de España brillara con luz propia en el firmamento de la ciencia universal.
Cajal continúa enseñándonos, desde las vitrinas de la Sala Joaquín Costa, que la investigación es la mejor inversión de una sociedad y que el futuro de la nación reside en la curiosidad y el esfuerzo de sus jóvenes. Al cerrar este recorrido, el visitante no solo se lleva datos, sino una inspiración renovada: la certeza de que, en las selvas intrincadas de nuestra mente, Santiago Ramón y Cajal sigue siendo el faro que guía nuestra comprensión del mundo.
Más información: Actividades Culturales Universidad Zaragoza.

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